06/12/17
73 Visítas

Para que los niños de Centroamérica no tengan que migrar

Líderes de Guatemala, El Salvador, Honduras y Estados Unidos se reunirán en Miami para hablar sobre la Alianza para la Prosperidad
violencia, centroamerica, region, inmigrancion
IMAGEN REFERENCIAL DE LA NOTICIA

Del 14 al 16 de junio, líderes de Guatemala, El Salvador, Honduras y Estados Unidos se reúnen en Miami para hablar sobre la Alianza para la Prosperidad, un plan concebido para crear seguridad y prosperidad en una región con índices de violencia tan altos como los de zonas de guerra.

Esta violencia ha obligado a miles de padres a enviar a sus hijos “al norte” a Estados Unidos. Como los niños Pedro Pan en la década de 1960, muchos de estos niños han llegado aquí como “menores sin acompañantes”. La Navidad pasada, oficié una misa por unos mil de estos niños que en aquel momento estaban detenidos en la antigua base aérea de Homestead. Por su conducta en la misa –sabían sus oraciones y participaron con devoción– me di cuenta de que estos niños no eran “niños de la calle” abandonados. Pero sufrieron amenazas terribles de las pandillas: “Únete [a nuestra pandilla] o muere”. En un caso reciente que escuché, un joven salvadoreño de 17 años de edad huyó a Estados Unidos después de recibir esa amenaza. A su llegada, supo que los pandilleros habían matado a su hermano de 15 años.

Por demasiado tiempo, los padres centroamericanos han pensado que la única oportunidad en la vida para sus hijos es huir a Estados Unidos o a Costa Rica. La Iglesia Católica sigue defiendo a estos menores sin acompañantes, y nuestras entidades benéficas están asociadas con agencias gubernamentales y no gubernamentales para atender sus necesidades sociales, legales y educacionales. Pero las inversiones del gobierno de Estados Unidos y otros participantes son fundamentales si queremos ofrecer seguridad y oportunidades a estos menores en riesgo y a sus familias antes de que se vean forzados a emigrar.

Catholic Relief Services (CRS), la agencia internacional de ayuda y desarrollo de la Iglesia Católica en Estados Unidos, ha ayudado a muchos de ellos dándoles seguridad y oportunidades en sus países. CRS se asocia con organizaciones y gobiernos locales y, por supuesto, con familias para dar esperanza a los jóvenes. Con la ayuda del programa de Alimentos para la Educación del Departamento de Agricultura de Estados Unidos –que se eliminaría si se aprueba el presupuesto del gobierno para el año fiscal 2018– hemos mejorado la alfabetización en una provincia de Honduras en el 22 por ciento en tres años. Al dar a los niños marginados la oportunidad de recibir una educación de calidad, disminuimos las probabilidades de que sean víctimas de las pandillas.

Para los menores que ya están en la calle o en otras situaciones vulnerables, CRS está mejorando programas que aumentarán sus conocimientos, con el fin de que puedan encontrar empleo y se alejen del control de las pandillas. Trabajando con funcionarios de gobierno y con empleadores, el 80 por ciento de los jóvenes regresan a la escuela o encuentran trabajo. Nuestro plan es llegar a 50,000 menores para el año 2020. Una parte fundamental del apoyo financiero para este programa es de la Oficina de Asuntos Laborales Internacionales del Departamento del Trabajo de Estados Unidos, que también quedaría eliminada en el presupuesto del gobierno.

Exhorto al Congreso a mantener los fondos para estos y otros programas que atienden a menores en riesgo en Centroamérica. Y exhorto al Departamento de Estado a considerar en serio el papel fundamental que desempeñan organizaciones de la sociedad civil, como la Iglesia, al ayudar a niños y jóvenes pobres y marginados de la región y a sus familias, si de verdad quiere reducir la violencia en la región. El hecho de que organizaciones de la sociedad civil no estén participando esta conferencia sugiere que su papel no se tiene en cuenta. Eso es lamentable, porque estas organizaciones tratan de resolver en el terreno las causas raigales de la violencia en Centroamérica a diario. Pero necesitan nuestro apoyo: en vez de reducir la ayuda a esta región, Estados Unidos debe invertir en ella y lograr que los menores y sus familias prosperen en sus comunidades para que no tengan que emigrar. THOMAS G. WENSKI/elnuevoharald.com

Publicado por: Staff Noticias Nebraska
(cristina@noticiasnebraska.com)

No olvides compartir esta información en tus redes sociales.

Savannakhet Asian Grill

Noticias-Nebraska